Artículos

Hablar y ofender

Promecal, 17 de abril de 2015

El quererse pide a gritos cercanía, tocarse, verse a menudo. Un compartir continuado. De la amistad —el plato fuerte del banquete de la vida— hablo, en su palomarcico madrileño, con el doctor Enrique Rojas. Una de esas personas que ha nacido para alumbrar con su sabiduría, con su buen sentido. El doctor Rojas es, con seguridad, el primer nombre de la psiquiatría del mundo hispano. La persona que más ha escrito, probablemente, de forma tan rigurosa como amena y clara, sobre la amistad, sobre la importancia de la discreción para vivir y convivir. «No hablar nunca mal de nadie, bajo ningún concepto», insiste Enrique Rojas. Este debería ser el santo y seña de todo bicho viviente. Es verdad: nada ensucia tanto como la maledicencia. ¡Cuántos desencuentros y desgarros se evitarían si acabáramos con el traer y llevar! Aunque no todos estarán de acuerdo. Oscar Wilde, por ejemplo, tal vez no compartiera este pensar. Aseguraba el controvertido escritor que «si es un espanto, ciertamente, que hablen mal de uno, hay algo peor: que no hablen». Que se lo pregunten, si no, a quienes están estos días en precampaña, preparados para despedazarse los unos a los otros. Tendrá que ser así. No lo sé. Pero no me digan que no es grato encontrarse, frente a tanto correveidile, con gente a la que nunca le escuchas decir nada contra otro. Que tienen la generosidad de no expresar juicio negativo alguno. Que cuando no pueden hablar bien de alguien, prefieren guardar silencio. ¿Por qué el cotilleo, los dimes y diretes? La respuesta me la da Enrique Rojas: «por la poca vida que tenemos por dentro, y la mucha necesidad de entrar y salir en la vida ajena». Por esta insana curiosidad por adentrarnos en los pasadizos de la vida privada de los demás, siempre y cuando haya morbo. Las vidas con hondura no importan para nada. Interesan sólo las que están rotas. En fin, yo no sé tú, amable lector, pero yo huyo como de la peste de esas personas para las que hablar y ofender es lo mismo.

Anuncios
Estándar