Artículos, Promecal

Refugiados

Publicado en El bloc del gacetillero (en todos los diarios del grupo Promecal), 17 de julio de 2016

Son los pobladores de la Europa del futuro. Y más vale que lo entendamos pronto. Poseen ideas, empeño, deseos de compartir y levantar la vida. Buscan un futuro para ellos y para sus hijos, y están dispuestos a darlo todo para alcanzar esa meta. Por eso aceptan riesgos y penurias para llegar a nuestras fronteras. No temen lo impredecible, ni escatiman sacrificios. Saben esperar. Pero en la Europa de los mercaderes nos falla el sentido anticipativo. En medio de un proceso demográfico de extinción, y mientras las ratas abandonan el barco, los europeos continuamos viviendo en un eufórico y vacío presente, como si aquí no pasara nada, cuando está pasando todo. La miseria de corazón y de pensamiento de Europa asustan: entre nosotros, «no existe sentido de la propia vida y de la historia como espacio de construcción, ni la idea de que esa tarea exige sacrificio, entrega y no pocas renuncias», asegura Susanna Tamaro, que lleva toda la vida luchando por lo que más importa: el cambio del corazón humano. Estamos ante un mundo nuevo y no queremos enterarnos. Y, por si fuera poco, carecemos de las convicciones necesarias para aupar la existencia; de ese entusiasmo sin el cual no hay espacio para la vida. Pero como suele decir nuestro José Jiménez Lozano, vaya usted con estas historias a nuestros mandamás, ni a casi nadie, «en esta sociedad nuestra que ha consagrado el utilitarismo como el único valor moral», emperrada «en llenar de telarañas las mentes infantiles y las adultas». En fin, que para que las cosas cambiaran, habría que volver al sentido común, que es tanto como decir el uso normal de la razón humana, del que parecería que carecemos cuando más falta nos hace. Vaya usted a explicarle a la Europa de los mercados que el dinero no está para acumular y especular a favor de unos pocos, sino para afianzar el crecimiento de otras vidas; para ensanchar la fraternidad humana. Y, sin embargo, la inmensa mayoría de los europeos llevamos en los pliegues de nuestro corazón un deseo ferviente de cambio; de aspiraciones más altas. Lo que pasa es que no acabamos de pensar en el hombre como en el hombre, sin preguntarnos si es de los nuestros o de los otros. Pero es por aquí por donde van las cosas, la única redención posible. Difícil, mientras vivamos en el relativismo de los sentimientos y las ideas; a espaldas de lo que es, y no de lo que a nosotros nos conviene que sea; haciendo oídos sordos a que la existencia tiene sus leyes y, si se quiere una vida justa y equilibrada para todos, hay que respetarlas. Pero lo dicho: vaya usted con estas historias de compartir la carga y construir una vida justa, a nuestros mandamás, o a cualquier otra parte, y le darán con la puerta en las narices.

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Entrevistas, Palabras a Medianoche

Padre Ángel

Entrevista al padre Ángel, sacerdote, presidente y fundador de la ONG Mensajeros de la paz, emitida el 3 de abril de 2016

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